El Señor Jesús es bueno, él no solo sabe de qué tenemos necesidad si no que también nos da la palabra y respuesta necesaria para satisfacer esa necesidad. Este retiro de esposas de pastores fue una bendición fuera de este mundo, fue una ¡bendición celestial!
Jesús está siempre pendiente de nosotras, él siempre está pendiente de mí.
Todas nosotras sabemos que no estamos exentas de tener tribulaciones, pruebas, tentaciones, problemas, incertidumbres, molestias, no solo por cuestión pastoral, sino también en lo personal como mujeres, esposas y madres que somos.
Hay ocasiones en que dejamos que nuestra alma y carne estén tan abarrotadas de pesares que nos sentimos tan agobiadas y adoloridas y esperamos con anhelo el oportuno socorro y ese mover especial del Espíritu Santo que nos da esa “extra” fuerza para seguir. Este retiro espiritual fue precisamente eso, algo extraordinario y extra especial que solo nuestro Dios sabe hacer; cada enseñanza, cada mañana de oración y esa convivencia especial que hubo entre nosotras fue súper refrescante a nuestro ser.
Fue motivante sentir tan palpable la presencia de nuestro Señor Jesucristo, oír su voz a través de cada hermosa dama que él usó para enseñarnos y el privilegio que nos dio de escuchar su palabra a través de nuestro Hno. Tomás Drost.
Fue palabra de Dios llena de sabiduría y autoridad que no solo sana sino que cambia y corrige nuestras malas actitudes. Doy gloria a Dios por poner este sentir en nuestra Directora nacional Hna. Linda de Guinn por preparar este tipo de actividades espirituales tan provechosas y edificantes.
Gracias a Dios por este tiempo que nos dio para reunirnos y por darme la oportunidad de haber estado ahí y ahí estaré en el siguiente retiro de esposas de pastores.
Hermana estemos siempre listas y dispuestas para estar en actividades como esta pues ¡Jesús definitivamente estuvo ahí!
Dios las bendiga siempre.
Hna. Griselda Fong de Pérez
Directora Zona 1 |