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Comienzo de la iglesia bajo un Nombre

A fines del año 30 D. C., cincuenta días después de la resurrección de nuestro Señor Jesucristo, en el día de Pentecostés, mientras los discípulos estaban congregados en oración y alabando a Dios "...Y de repente vino del cielo un estruendo como de viento recio que soplaba , el cual lleno toda la casa donde estaban sentados, y se les aparecieron lenguas repartidas, como de fuego, asentándose sobre cada uno de ellos. Y fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu le daba que hablasen" (Hechos 2: 2-4) Las gentes al oír este fenómeno, se congregaron y estaban todos maravillados. Pedro en su explicación dijo : "...Esto es lo dicho por el profeta Joel ." Y continua diciendo : " ...Porque para vosotros es la promesa , y para vuestros hijos, y para todo los que están lejos, para cuantos el Señor nuestro Dios llamaré." (Hechos 2: 39) Aproximadamente treinta años mas tarde, Judas, mirando como muchos se apartaban de la fe les instaba a que: "...Que contendáis ardientemente por la fe que ha sido una vez dada a los santos". (Judas 3)


A través de los siglos que continuaron, hubo solo unas pocas personas que recibieron esta maravillosa experiencia del derramamiento del Espíritu Santo. En realidad, fue un tiempo que no fue muy claro, sino oscuro. (Zacarías 14: 6) En varios intervalos a través de los siglos pasados, seguidores de la doctrina y fe Apostólica vinieron a ser prominentes a través de grandes avivamientos que surgieron en Gran Bretaña, Estados Unidos de América y Canadá. En los días de Tertuliano (207 D.C.), Cristosomo (IV siglo), los cristianos del siglo XIII, los Cuáqueros, Wesley, Whitefield e Irving, los dones y manifestaciones del Espíritu Santo operaron en la iglesia. La evidencia del avivamiento del Espíritu estaba barriendo todo el país.

Durante los últimos 21 días del siglo 19, un grupo de hermanos sinceros y hambrientos de corazón, ministros y creyentes, trabajadores del Colegio Bíblico Betel de Topeka, Kansas, convocaron un ayuno, orando con toda sinceridad por un gran derramamiento del Espíritu Santo, lo cual, para su sorpresa, descendió sobre ellos en la madrugada del día primero de Enero 1900. Los congregados hablaron en otras lenguas según el Espíritu les daba que hablasen, tal como sucedió en el día de Pentecostés en el año 30 D.C. Un gran avivamiento inmediatamente comenzó. Pronto alcanzó el estado de Texas y de allí hacia el Oeste, hasta llegar a Los Angeles CA. donde en 1906, fue centralizado en un viejo edificio de la calle Azusa.

Evangelistas y ministros de todas las regiones de estados Unidos y de Canadá, se congregaron en la ciudad de Los Angeles. Misioneros regresaron de sus campos de labor para aprender acerca de esta nueva experiencia. Muchos de los que vinieron muy pronto fueron llenos del Espíritu Santo. Desde aquí se extendió a través de toda la tierra, penetrando las tinieblas paganas de la India, Africa, China, y las Islas de los Mares, así cumpliendo con la gran comisión de Señor: "Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura." Con la venida del Espíritu Santo, la Palabra del Señor vino a ser un nuevo libro. Verdades que habían sido escondidas por muchos años, vinieron a ser hechas claras.