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Julio 2009

Por la hna Elia de González, Secretaria Nacional
Mateo 14:34-36
Hace muchos años antes de conocer la Verdad que es Jesucristo, yo iba mucho a la catedral de Mérida y ahí había una imagen muy grande llamada el Cristo negro, era mi santo de fe, las veces que iba a rezar me ponía yo junto a él y le tocaba pidiéndole que me ayudara y cambiara mi vida y nunca hizo nada por mí, pensaba que al tocarle estaba tocando a Dios, que equivocada estaba, pero ahora doy gracias a Dios que le conozco a él.
Cuanta gente, ahora, para que puedan recibir un milagro tienen que hacer tantas cosas, pensando que así serán respondidas. Ejemplo. Tienen que ir a la basílica y entrar de rodillas hasta el altar, hacer novenas etc.
- La Biblia nos habla de una mujer que llevaba 12 años padeciendo una horrible enfermedad, cáncer en la matriz o flujos de sangre, cansada de médicos, de brujos y ni un solo alivio.
Marcos 5:27-29 “cuando oyó hablar de Jesús, vino por detrás entre la multitud y toco su manto, porque decía: si tocare tan solamente su manto, seré salva y enseguida la fuente de su sangre se secó y sintió en el cuerpo que estaba sana de aquel azote”
- Este era un siervo (esclavo) del centurión que se enfermó gravemente a punto de morir, su amo le tenía un gran aprecio, por la fidelidad, la diligencia, la obediencia, la amabilidad cuando recibía órdenes, se había ganado el corazón de su amo y eso fue lo que hizo que se preocupara por su siervo, entonces al oír hablar de Jesús que sanaba a los enfermos, que hacia milagros por lo que envió a unos ancianos a rogarle a Jesús que viniera a sanar a su siervo. Estos ancianos que el mandó eran gente más importante que este centurión, de mas conocimiento, eran grandes líderes, maestros de las sinagogas. El centurión se sentía indigno de presentarse ante Jesús (tuvo un corazón humilde) Jesús estaba presto para realizar lo que le pidiera este centurión, a pesar que era gentil, acompaño a los ancianos que se dirigían hacia su encuentro y cuando estaba cerca de la casa del centurión envió a unos amigos con expresiones de humildad, a decirle: Señor no te molestes mas, no merezco que vengas a mí, solo di la palabra y mi siervo sanará. Y Jesús se maravillo de ver tanta fe en este hombre que se volvió a la multitud y honro la fe de este hombre, siendo gentil creyó en el poder del Señor.
Lucas 7:9-10 “Al oír esto, Jesús se maravillo de él, y volviéndose dijo a la gente que le seguía: os digo que ni aun en Israel he hallado tanta fe” Jesús honró la fe de este hombre sanando a su siervo.
- La petición que le hizo una mujer que se hallaba en gran aflicción (era una mujer cananea, que no era del pueblo de Dios, era gentil) Jesús por un momento se salió del territorio palestino y fue para entrar en el territorio de fenicia, allí se encontraba una mujer afligida por causa de su hija que estaba poseída por un demonio. Quizás si Jesús no hubiera entrado a este lugar, esta mujer nunca hubiera tenido un encuentro con Jesús, cuan agradecidos debemos estar con Dios porque un día lo hayamos, sin buscarle.
Esta mujer tenía una gran necesidad, su hija estaba sufriendo, siendo atormentada por un demonio ¿se imagina como es eso? ¿Cuántos han tenido la oportunidad de ver a alguien así?
Clamó a gran voz pidiendo… Jesús tenia siempre sus oídos prestos para escuchar la necesidad de la gente, pero en esta ocasión se hizo al sordo, como que no escuchada, pero era porque estaba probando la fe de esta mujer, pero esta mujer seguía clamando misericordia (a Dios le gusta que le clamemos)
Mateo 15:22-28 “Y he aquí una mujer cananea que había salido de aquella región clamaba, diciéndole: ¡Señor, hijo de David, ten misericordia de mi! Mi hija está gravemente atormentada por un demonio. Pero Jesús no le respondió palabra, entonces acercándose sus discípulos, le rogaron diciéndole: despídela, pues da voces tras nosotros. El respondiendo dijo: no soy enviado, sino a las ovejas perdidas de la casa de Israel. Entonces ella vino y se postró ante él, diciendo: ¡Señor, socórreme! Respondió él, dijo: No está bien tomar el pan de los hijos y echarlo a los perrillos. Y ella dijo: Si Señor, pero aun los perrillos comen de las migajas que caen de la mesa de sus amos. Entonces respondiendo Jesús, dijo: oh mujer, grande es tu fe; hágase contigo como quieres, Y su hija fue sanada desde aquella hora”
Esta mujer a pesar que no era del pueblo de Dios, pero acudió a Jesús, sabía que solo él podía hacer algo por su hija.
¿Qué fue lo que llamó la atención de Jesús por esta mujer?
- Su fe y su reverencia hacia él.
- La Mujer de flujos de sangre, toco al Señor con fe y Dios la sano
- El Centurión toco a Dios con su fe, que no hubo necesidad que Jesús tocara al siervo para ser sanado, solo con la palabra, porque creyó.
- La Mujer cananea, a pesar de no pertenecer al pueblo de Dios, pero su fe hizo que Jesús sintiera compasión por ella y su hija fue liberada y termino su aflicción.
Mi apreciable hermana o amiga si los doctores te han dicho que no tiene cura ese cáncer que no hay nada que hacer por usted, no hay remedio para tu enfermedad no hay solución a tus problemas .Dios quiere honrar tu fe, quiere hacerte libre de todos tus males lo único que tiene que hacer es tocar al señor Jesús con tu fe y serás libre de tus enfermedades, problemas y aflicciones. DLB
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