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Fueron Todos Llenos 1) "Y fueron TODOS llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen" (Hechos 2:4). 2) "Cuando hubieron orado, el lugar en que estaban congregados tembló; y TODOS fueron llenos del Espíritu Santo, y hablaban con denuedo la palabra de Dios" (Hechos 4:31).
3) "Mientras aún hablaba Pedro estas palabras, el Espíritu Santo cayó sobre TODOS los que oían el discurso" (Hechos 10:44). 4) "Y habiéndoles impuesto Pablo las manos, vino sobre ellos (todos) el Espíritu Santo; y hablaban en lenguas, y profetizaban. Eran por TODOS unos doce hombres" (Hechos 19:6). La verdad es esta, no hay lugar en el Libro de los Hechos donde diga que solo parte del grupo presente, o solo unos pocos o un porcentaje reducido, recibió el Espíritu Santo. Cada vez que describe un derramamiento del Espíritu dice que lo recibían TODOS. Sin duda, hubieron ocasiones cuando no todos lo recibieron, pero Dios no permitió que tales momentos quedaran registrados en la Biblia, porque Él quiere que le creamos para que TODOS los que lo necesitan, reciban el Espíritu Santo. La IGLESIA PENTECOSTAL UNIDA INTERNACIONAL se distingue de entre otros grupos Pentecostales en que creemos firmemente que la recibida del Espíritu Santo es para todos. No es algo meramente opcional, sino que todos lo pueden y deben recibir. Esa convicción, esa postura, ha provocado que seamos el grupo que más gente ve recibiendo el Espíritu Santo. Cuando un Pastor se contenta con que los hermanos en su Iglesia solo se arrepientan y que se bauticen, está diciendo con eso que no cree que el Espíritu Santo es tan importante. O, está diciendo que realmente no le importa si esos hermanos se pierden - al no tener el Espíritu Santo. Cuando todos, o la gran mayoría de los hermanos tienen el Espíritu Santo, esa será una Iglesia de más poder y mayor bendición y avivamiento. Hay que reconocer que el recibida del Espíritu Santo no es algo que humanamente se puede lograr. Uno puede lograr que las personas se arrepienten y aún que se bauticen, pero solo Dios puede llenarlos con el Espíritu Santo. Por lo tanto, la recibida del Espíritu Santo se convierte en el verdadero sello de aprobación de Dios. El individuo tiene que tener fe, y eso solo se demuestra cuando recibe el Espíritu Santo. La Biblia nos recalca la importancia de recibir el Espíritu Santo.
También fue el Señor Jesucristo que dejó bien claro que "todo el que cree" debe "hablar en lenguas." Note lo que dijo en Marcos 16:17, "Y estas señales seguirán a los que creen... hablarán nuevas lenguas..." Jesús está diciendo que está dentro de la capacidad de TODOS recibir el Espíritu Santo con la señal inicial de hablar en otras lenguas. El Apóstol Pablo hace eco de ese mismo pensamiento, cuando dijo, "Y si alguno no tiene el Espíritu de Cristo, no es de él" (Romanos 8:9). Como Iglesia, no debemos descansar con las almas hasta que (1) se arrepientan; (2) se bautizan en el nombre del Señor Jesucristo; (3) reciban el Espíritu Santo; y, (4) vivan una vida de santidad ante Dios. Todos debemos hacer un esfuerzo especial por ver que las almas estén recibiendo el Espíritu Santo día a día. Claro está, no solo en cierto día (como puede ser el Día de Pentecostés), ni tampoco solo en Convenciones, Conferencias, Congresos o eventos especiales, sino que esto debe ser parte de la vida normal de toda Iglesia. Sin embargo, aún en la Iglesia Primitiva se observa que hubieron momentos especiales de mayor derramamiento del Poder de Dios. ¡De todas la Organizaciones religiosas la Iglesia Pentecostal Unida tiene más personas recibiendo el Espíritu Santo que cualquier otra! Hemos rebasado el promedio de que más de 1000 personas estén recibiendo el Espíritu Santo todos los días en todo el mundo. Estoy convencido, que antes de la Segunda Venida de Jesús, veremos un promedio diario de más de 3000 personas recibiendo el Espíritu Santo alrededor del mundo. O sea, ¡un Día de Pentecostés todos los días! No hay otro grupo (no importa cuanto hablan del Espíritu Santo) que tiene ese número tan alto. ¡Creemos lo que predicamos y, predicamos lo que creemos! Ya hemos entrado a un nuevo milenio y estamos cerca de la Segunda Venida de Jesucristo, así que, debe haber una expectativa y una fe colectiva, de que primero vamos a ver muchísimos más recibiendo el bautismo del Espíritu Santo. Dios está derramando Su Poder como nunca antes en la historia. Vivimos en un mundo ya con más de seis mil millones de habitantes. Existe la posibilidad, el potencial, de un derramamiento increíble en estos últimos días. Sin embargo, para llegar a eso tiene que ir creciendo la fe colectiva de todos. ¡Lo podemos hacer! Y, ¡lo vamos a hacer! |
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